La industria tecnológica busca su sitio

Se ha convertido en una de las ramas empresariales con más expansión y más éxito en las últimas décadas, y por eso mismo son muchos los municipios que apuestan por ceder parte de su territorio para la implantación de sus industrias. La tecnología, que sufre avances a diario y que rodea nuestras vidas cada día más de cerca, parece no tener límites, y eso hace que entre la investigación, el desarrollo y la venta, necesite de espacios cada vez más amplios para su evolución.

Los parques tecnológicos se han convertido en centros no sólo de estudios y experimentación, sino en lugares donde las empresas se asientan firmemente y comienzan a ser parte de la vida económica de cualquier zona, dando auge a su economía y creando multitud de puestos de trabajo, tanto si son especializados como si no. Por otra parte, igual que el dinero atrae al dinero, estas industrias atraen a muchas otras, sobre todo de servicios, así que muchos de estos parques se acaban convirtiendo en el motor económico de la zona, a veces sin pretenderlo.

parques

Por supuesto, son pocas las trabas administrativas que se encuentran las empresas a la hora de montar una de sus sucursales en uno de los tantos parques tecnológicos que pueden encontrarse por todo el territorio español. No sé si realmente aquí la ley permite un poco de relajo, como se diría vulgarmente, o directamente se buscan atajos para que todo sea más fácil; pero ciertamente, es tan importante un lugar así para el desarrollo económico de la zona, que poco más preocupa, a no ser un asunto realmente grave, como contaminación o algún otro peligro para la población (por suerte, esto se tiene muy en cuenta en nuestro país).  Puede que al resto de comercios locales esto no les parezca muy justo, pero está claro que se busca un beneficio mayor para mayor número de gente; aunque esto queda muy bien en papeles, la realidad puede llegar a ser distinta, y por supuesto esta explicación no convence a ninguno de los afectados.

Pero como sea, es imposible ahora no toparse con alguna industria que esté dirigida a la tecnología, o que de alguna manera esté relacionada con ella; de hecho, cualquier empresa tiene un departamento tecnológico,  con lo cual se vuelve a rizar el rizo. Los parques tecnológicos, más allá de sus ventajas o inconvenientes, se han hecho realmente necesarios, pues es buena idea ubicar todo esta rama en un mismo lugar, donde pueden complementarse y compartir ideas e innovaciones. Toda competencia es buena, pues uno de los pilares de una buena economía se basa precisamente en la oferta y la demanda. La oferta es cada vez más abundante, y mientras la demanda acompañe, hay que darle al consumidor lo que necesite.